S.C.A. San Isidro Labrador
"El viento los convierte en PLATA...
Y nosotros en ORO"
 

“El AOVE en la cocina”

El aceite de oliva virgen extra es uno de los grandes protagonistas de la dieta mediterránea tanto sus propiedades saludables, muy presentes en la variedad picual, como por su versatilidad en la cocina, utilizándose en diferentes formas de cocinar y constituyendo el maridaje perfecto para un gran número de alimentos. Es por ello que debe ser un elemento imprescindible en la cocina y se deben apostar por los aceites de calidad.<br /> ​
Dónde comprarlo
El aceite de oliva virgen extra está presente en la mayoría de los establecimientos de alimentación, ofertándose aceites de diversas calidades y precios. Una forma de asegurarse que se va a comprar calidad a buen precio es comprar el aceite de oliva virgen extra directamente al productor o en un establecimiento al que éste lo envíe directamente. La Sociedad Cooperativa Andaluza San Isidro Labrador vende su aove “El Santuario de Mágina” y su aceite de oliva virgen “Tierra Íbera” en su sede, en la Carretera Córdoba-Almería A324, kilómetro 26 en el término municipal de Huelma, por teléfono en el número 953 390 110 / 953 390 363, a través de esta página web, http://www.scasanisidro.es/, en las gasolineras Repsol y en ferias y eventos en los que participa. Comprará un aceite singular, por la altitud de sus olivares, y por la dedicación con la que primero se recolecta y después se produce. El precio será el fijado por el mercado, sin intermediarios, y el beneficio irá directamente al productor. Además el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Sierra Mágina certifica y garantiza su calidad.
En todo caso, debemos buscar en la etiqueta del aceite que sea virgen extra, y si es de una almazara podremos tener más garantía de origen y de autenticidad, que si es una marca de distribución. Además, hay que valorar la información sobre la variedad de aceituna, campaña de elaboración así como las certificaciones de calidad que aparezcan en la marca.


Cómo conservar el AOVE
Tal y como indicábamos en un post anterior, el aceite de oliva virgen extra, especialmente el de la variedad picual, es un alimento estable, pero requiere de unos cuidados para su óptima conservación, como mantenerlo alejado de la luz, el calor, el aire, la humedad y los olores. Nuestra recomendación es que se guarde en su envase original y a poder ser en uno de los muebles de la cocina, junto a pastas y arroces por ejemplo.


Cocinando con aceite de oliva
El Aceite de Oliva Virgen Extra es un ingrediente fijo en la mayoría de los platos que se cocinan en hogares o hostelería. Para guisados y platos de cuchara es clave el sofrito inicial a fuego lento en el que el aceite no se calienta en exceso, resaltando el sabor del resto de ingredientes. En asados a la plancha o la brasa, el aceite permite que el alimento no se pegue y que conserve mejor su sabor. En cuanto a las frituras, el aceite de oliva mantiene sus propiedades en temperaturas más altas que otros aceites vegetales y grasas y crea una capa alrededor del producto que evita que adsorba mucho aceite, por lo que es la grasa más adecuada para freír, además de permitir su reutilización. La Sociedad Cooperativa Andaluza San Isidro Labrador de Huelma ofrece a sus clientes el aceite de oliva virgen “Tierra Íbera”, un aceite de muy buena calidad, excelente para las frituras.


El maridaje con AOVE
El “oro líquido” marida con una gran cantidad de alimentos, a los que les da un toque singular. El maridaje por excelencia del aceite de oliva virgen extra picual en crudo es el pan, el típico desayuno andaluz. De la misma forma, es la estrella de los aliños de las ensaladas. El aceite debe ponerse en último lugar, tras la sal y el vinagre, ya que de lo contrario los ingredientes de la ensalada no los tomarían.
Pero el AOVE es mucho más que un aderezo para el pan y las ensaladas, y cada vez tiene más usos en la cocina. Aporta un gran sabor a los ahumados, al jamón serrano o el lomo embuchado, a platos como el salmorejo, pastas, a frutas como la naranja, a los purés de patatas o verduras, incluso al chocolate o un gin tonic.


El aceite como conservante
Otro de los usos del aceite de oliva virgen extra en la cocina es como conservante, aprovechando los polifenoles y la vitamina E del “oro líquido”. De forma tradicional se ha utilizado para alargar la vida del queso, de hortalizas, de carne adobada o de pescados azules. Actualmente, aunque no sea tan necesaria la conservación de productos de temporada, se apuesta por elaborar este tipo de alimentos por el sabor único que le aporta el aceite de oliva virgen extra a estos alimentos.
Es de destacar que los aceites de oliva se han convertido en un distintivo de calidad para alimentos, como las conservas, que anteriormente utilizaban otras grasas vegetales. Uno de los casos que más podemos ver en los supermercados es el de las conversas de atún, pero hay diferentes platos, incluyendo los preparados, donde el aceite de oliva virgen extra destaca como ingrediente para diferenciarse positivamente.


Información de Teresa Guzmán